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Recuperar el pecado original. Prólogo a "Desbautízame" (Ediciones Oxímoron, 2015) de Ismael Rivera. Por Juan Morel R.

Han parido en un lugar del Edén el génesis de este rojo apocalipsis. Dicen las bíblicas religiones, que antes de nacer ya estamos condenados. Aún en el vientre, sin forma precisa todavía, los que habitan el mundo ya no tan placentero del afuera, deciden por nosotros y comienzan a nombrarnos. Nacemos, y la palabra que nos nombra nos espera desde afuera. Nacemos, e inmediatamente caemos en las manos del nombre, en las manos del doctor y del cura, en las manos del registro civil que ya tiene un código reservado para nosotros.  El nombre es lo dado. El nombre del abuelo, el nombre del actor o del artista, el nombre del personaje bíblico o histórico. El nombre nos instala en el mundo de los nombrados, de los registrados, de los que asignados a un número, pasan a formar parte de la historia. Pero hay un momento antes del nombre, antes de las palabras que nos ordenan y nos sitúan: primero está la niebla. Trasunta la niebla la madre del odio cubriendo los gritos con llan...

Voces bajo el Ceibo

http://www.ivoox.com/vbc-34-poesia-rivera-martinivic-audios-mp3_rf_8287698_1.html Conversación junto a Francisco Martinovich en el programa de radio Voces bajo el Ceibo. El tema, "Poesía, lucha y resistencia". Suena Errante también! 

No amaina la furia

Creyeron que las risas borrarían el fuego la justicia a gotas bañaría al perdón en la primavera creyeron del renombre. No sabían (cómo iban a saber) que la sangre se renueva son los dientes apretados tras la sonrisa atenta siempre acechándolos día y noche noche y día que somos todas sus sombras.

Las costillas de un pájaro abrazan el mundo

El cielo y sus nubes son plumas de un pájaro sobrevolando escuché una vez. Otro es el tiempo de su ser cada fibra un rostro en la muerte de sus alas el invierno es la costumbre. Y la luz no es más protagonista se recuesta presta a ser violada tras el follaje en eterno movimiento. Solo oímos el grito del pájaro y la agonía del sol.

Primeras palabras del náufrago rescate

Más dentro que afuera te lleva mi cuerpo subverso en tus manos hoy niego el olvido resiste la carne inclemente el azote de cuerdas clavadas y anzuelo reojo. Se alzaron de tumbas tus piernas de noche de día entregaron tus muslos la muerte al que sin pedir nada perdió la cordura rojiza en la arena de un puerto pirata. Invierno de mares, verano de grises el tiempo es reflejo y desata al incauto del náufrago inmerso en relave abrasante que nada a la contra del miedo y el frío.  Los brazos cansados se hunden apenas el agua y las llagas despiden tu nombre.

Cenizas que no caen

Hay noches en que las manos devuelven solo errores noches en que los surcos hablan en que sonidos graban las orejas atentas. La memoria chilla al oído un mantra de nomeolvides jugando al brutosordomudo tratando de ahogar pop, tapando tu traquea en bilis. Noteolvides lo pasado, no renuncie la memoria no que no hay claudique sin perdición fue nuestra opción, de perder, sabiéndose ganando.